
¡Impida que sus calentadores infrarrojos se dañen antes de tiempo!
¿Alguna vez se ha preguntado por qué las lámparas infrarrojas industriales parecen estropearse justo cuando más se las necesita? Por lo general, la causa son dos factores: el agua y la condensación.
Es un ciclo interminable: la humedad afecta a los tubos de cuarzo a altas temperaturas o se introduce en los terminales eléctricos. Y así, se produce un cortocircuito o el tubo se agrieta debido al estrés térmico. Es algo frustrante, costoso e interferente con la productividad.
Decidimos solucionar este problema creando sellos con clasificación IP65 en nuestros elementos de reemplazo.
¿Qué ofrece realmente la clasificación IP65?
En términos sencillos, significa que el dispositivo es completamente a prueba de polvo y puede resistir chorros de agua desde cualquier ángulo.
Para lograr esto, nos centramos en el punto más débil: donde el tubo de cuarzo se conecta con las tapas laterales. Utilizamos juntas de silicona de alta temperatura y carcasas reforzadas para evitar que entre humedad o niebla. En resumen, se trata de crear una especie de “escudo” alrededor de la cámara del filamento, para que la humedad no pueda dañarlo.
El sacrificio necesario (porque siempre hay uno)
Utilizamos vidrio de cuarzo de paredes gruesas para soportar las altas temperaturas. Pero aquí está el problema: como la carcasa IP65 es tan eficaz para evitar que entre agua, también retiene más calor alrededor de los conectores que un diseño abierto.
Solo debe asegurarse de que los soportes de montaje dejen suficiente espacio para que circule el aire. Si la carcasa se calienta demasiado durante mucho tiempo, esos sellos pueden desgastarse después de unas pocas mil horas de uso. Déle algo de espacio para respirar.
Cómo usarlos
Son reemplazos directos. Son ideales para plantas de procesamiento de alimentos o instalaciones de secado al aire libre, donde los lavados regulares son algo habitual. Ya no tendrá que preocuparse por que un chorro de agua dañe todo su sistema de calefacción.
Su instalación es muy sencilla. Solo un consejo: asegúrese de que las juntas estén bien ajustadas. Si están flojas, la protección IP65 deja de funcionar.
Una vez instalados, estas lámparas pueden soportar bien la humedad y la niebla, sin que los terminales se corroan ni el filamento se oxide. Así, el mantenimiento se convierte en una tarea simple y programada.