
¿Por qué sus calentadores con techo alto dejan de funcionar? (Y cómo evitarlo)
Si utiliza calentadores infrarrojos en una fábrica con techos altos, seguramente conoce bien esa frustración. Al principio, todo funciona perfectamente, pero de repente, uno de los calentadores deja de funcionar.
La mayoría de las veces, el propio calentador está en buen estado. El verdadero problema radica en la conexión de los cables de plomo.
Lo cierto es que la mayoría de los calentadores genéricos se mantienen unidos mediante adhesivos baratos o materiales de baja calidad. Funcionan durante un tiempo, pero estos calentadores pasan por un ciclo constante de calentamiento y enfriamiento. Con el tiempo, esos sellos baratos se rompen. Una vez que el aire y la humedad penetran dentro, el oxígeno comienza a dañar el cobre. Los cables se vuelven frágiles, se produce un cortocircuito y el calentador deja de funcionar.
La “maldición de los tres meses”
Vemos esto todo el tiempo: un calentador funciona perfectamente durante unos noventa días, y luego deja de funcionar.
Por lo general, esto ocurre justo en el lugar donde los cables entran en el tubo de cuarzo. Los sellos baratos simplemente no pueden resistir la expansión y contracción de los materiales cuando se calientan.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. En lugar de simplemente aplicar algo de pegamento, utilizamos un proceso en varios pasos. Combinamos juntas de silicona de alta temperatura con manguitos de compresión reforzados. Es como un cerrojo mecánico: evita que entre polvo y humedad, pero es lo suficientemente flexible como para permitir que los cables se muevan un poco a medida que el tubo se calienta. De esta manera, se evita que el oxígeno llegue al cobre y los cables no se dañen.
Un pequeño detalle durante la instalación
Hay algo que debe saber: como este sello es muy resistente, los cables de plomo se vuelven un poco más rígidos.
Por favor, no intente doblarlos demasiado para que quepan en un espacio reducido. Si los dobla demasiado, estará ejerciendo demasiada presión sobre ese sello. Déjelos en una posición natural y relajada. Esto requiere unos centímetros extra de espacio, pero así se evita que la conexión se rompa.
Tranquilidad (y menos necesidad de usar escaleras)
Al final del día, un buen sello no sirve solo para que el calentador se vea bien. Sirve para prevenir problemas como los cortocircuitos.
Cuando el aislamiento falla, la electricidad puede comenzar a filtrarse a través de la carcasa del calentador. Eso no es algo deseable. Al utilizar sellos de calidad industrial, mantenemos la electricidad en su lugar correcto, incluso después de miles de horas de uso.
Esto significa que puede simplemente instalarlos y olvidarse de ellos. Ya no será necesario subirse a una escalera cada mes para verificar si los cables están dañados.