
Darle una segunda vida a los calentadores de comida antiguos con tubos infrarrojos
¿Alguna vez has notado que los hornos antiguos tienen dificultades para calentar la comida? Abres la puerta durante unos segundos, y de repente la temperatura disminuye drásticamente. O quizás tengas esos puntos fríos en los que la mitad de la comida está muy caliente, mientras que la otra mitad apenas está tibia.
Hemos encontrado una solución para esto. En lugar de utilizar esas bobinas resistentes anticuadas, las reemplazamos por lámparas de cuarzo infrarrojo de alta densidad.
La magia está en que estas lámparas no pierden tiempo calentando el aire dentro del recipiente. En lugar de eso, envían energía directamente hacia la comida. Es rápido… realmente rápido.
Elegir la potencia adecuada
No creemos en la idea de que “una solución sirva para todos”. Consideramos el espacio que ya tienes y diseñamos los tubos de manera que se adapten a ese espacio.
Si deseas un calentamiento más rápido, podemos aumentar la potencia. Pero ten en cuenta que, si aumentamos demasiado la potencia, será necesario verificar bien los cables y relés. No querrás encontrarte con un fusible quemado justo en medio de una cena importante.
Diseñados para durar y adaptarse perfectamente
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para los tubos. ¿Por qué? Porque puede soportar el calor y los cambios bruscos de temperatura sin romperse.
Lo mejor es que estos tubos están diseñados para ser reemplazos fáciles. Ya sea que uses conectores R7 o algún otro tipo de conector especial, nuestros tubos se adaptarán perfectamente a tus dimensiones. No hay necesidad de hacer agujeros nuevos ni modificar el chasis. Simplemente encajan perfectamente.
Algunas cosas a tener en cuenta
La gran ventaja es la velocidad: basta con encender el interruptor para que la comida se caliente casi al instante.
Pero hay un detalle importante: como las ondas infrarrojas de corta longitud son muy potentes, pueden dañar la superficie de la comida si la lámpara está demasiado cerca. Para evitar esto, recomendamos utilizar un controlador PID y un termopar. Esto permite mantener una temperatura constante.
Y por último: no olvides el flujo de aire. Si el aire se queda estancado, el calor se acumulará alrededor del dispositivo y podría derretir las partes plásticas cercanas. Mantén el flujo de aire, y tus dispositivos durarán mucho más tiempo.