
Cómo lograr una temperatura adecuada para la cocción automática
Si utiliza una cocina automatizada, conocerá bien el problema: le indica al sistema que se caliente, pero los elementos calefactores tardan en responder. Las bobinas resistentes tradicionales son demasiado lentas; tardan mucho tiempo en alcanzar la temperatura deseada, lo que significa que el tiempo de cocción siempre está ligeramente desfasado.
Por eso utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. Estas reaccionan casi al instante. Cuando su sistema de control envía una orden, ya hay calor disponible. Esto permite ajustar la temperatura en tiempo real, según lo que indican los sensores.
El secreto está en la velocidad.
Dado que estas lámparas utilizan un revestimiento de cuarzo con muy baja masa térmica, el filamento alcanza la temperatura deseada en milisegundos. Es increíblemente rápido. Configuramos estas lámparas para que generen mucha calor, de modo que puedan formar la corteza adecuadamente, sin que el interior se queme.
Un consejo importante: necesitará un controlador PID que pueda tomar muestras rápidamente. Si el ciclo de control es lento, la temperatura podría superarse y el producto se quemará. Esto ocurre más rápido de lo que uno podría pensar.
Ajustando las lámparas a sus necesidades
No creemos en la idea de “un tamaño para todos”. Construimos estas lámparas para que se adapten a las especificaciones de su máquina. Ya sea que desee una base estándar R7s o algo personalizado, haremos que funcione.
Lo importante aquí es la corriente eléctrica. Estas lámparas consumen mucha energía, por lo que las conexiones deben ser sólidas, de lo contrario, se sobrecalentarán. Podemos ajustar la potencia y la longitud de las lámparas según la velocidad de movimiento de la cinta transportadora.
Más potencia significa que puede acelerar su línea de producción, pero también exige más carga en su fuente de alimentación. Asegúrese de que los cables puedan manejar esa carga máxima; de lo contrario, enfrentará caídas de voltaje problemáticas.
Algunos puntos a tener en cuenta
El calor infrarrojo es directo: llega rápidamente al masa. Debido a su intensidad, la posición de las lámparas es crucial. Si están demasiado cerca, se generarán puntos calientes. Tiene que encontrar el equilibrio entre la distancia de las lámparas y la potencia utilizada.
Y, por favor, haga algo por sí mismo: instale un ventilador de refrigeración dedicado para los conectores de las lámparas. De lo contrario, esos recubrimientos de plástico se derretirán durante un turno largo. Una buena ventilación no es solo una “buena idea”, sino la única forma en que sus equipos podrán sobrevivir al calor.